17.5.08

El regalo de Alan

Tantas tardes discutiendo, tanto parloteo en ese ámbito porteño llamado after office, tanto intercambio con José María discrepando sobre la relevancia del barrio sobre nuestra realidad: ¿Generará el barrio una externalidad positiva que arrastre a nuestra distinguida clase dirigente a una suerte de convergencia sobre la interpretación del mundo, o por el contrario, ese bien público regional no afectará nuestras políticas? Esta era el punto de debate, entre cerveza y cerveza que teníamos. Pues bien, parece ser que el gran Alan, sí, el hombre record, el único mortal que pasó de la hiper-inflación al investment grade nos tira una punta. Agarremos el centro, el corral editor de la pluma del niandu agradece la propuesta de caballo loco.